Carta de renuncia voluntaria, modelo para descargar

Tomar la decisión de iniciar nuevos caminos no es una tarea sencilla, particularmente si de nuestra situación laboral se trata. Sobre este particular, existen múltiples razones que nos pueden conducir a renunciar a nuestro actual puesto de trabajo. Por ejemplo, esa oportunidad que esperábamos toca nuestra puerta, o el trabajo desempeñado ya no satisface nuestras necesidades o expectativas. Independientemente de los motivos, resulta importante que una vez determinados a renunciar, demos los primeros pasos para materializar nuestra resolución.

Descargar plantillas de carta de renuncia

Al momento de encontrarnos en la disyuntiva de seguir o no en la misma empresa, conviene tomarse el tiempo necesario para pensarlo. Sin dudas, debemos hacer el ejercicio de sopesar los pros y contras de todas nuestras opciones. Siempre habrá variables desconocidas e imprevistas que puede volver en nuestra contra al dejar voluntariamente un empleo. No obstante, tampoco podemos perder de vistas nuestras ambiciones profesionales.

Por estas razones, decidir renunciar a nuestro empleo se torna en una situación un tanto angustiante. Lo más importante es tomar una decisión con total conciencia de las consecuencias que ella vaya a causar. Nunca puede tratarse de un impulso, es un paso que no solo afectará el aspecto económico, sino el anímico y profesional.

Modelo de Carta de renuncia voluntaria

Ahora bien, hay que tener claro que renunciar no es simplemente una decisión que se tome sin mayores consecuencias. Para comenzar, debemos notificar nuestra decisión a la empresa, siguiendo ciertas formalidades. En el presente artículo, buscaremos establecer cómo sería la manera adecuada de presentar esa renuncia de forma clara y cordial. Recordando, que ante cualquier circunstancia nuestra salida de la empresa debe ser profesional.

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Si bien es cierto, podríamos renunciar de forma verbal o a través de un correo electrónico, lo más recomendable es presentar una carta de renuncia a un trabajo. Además, muchas empresas lo exigen expresamente. Lo cierto es, que resulta la manera más adecuada, profesional y cordial. Tomemos en cuenta que pudiera constituirse en un medio de prueba, en caso de alguna disputa legal frente a la empresa. Asimismo, es el medio idóneo para expresar nuestra renuncia y los términos en los que hemos decidido hacerlo, sin lugar a malos entendidos.

¿En qué consiste una carta de renuncia voluntaria del trabajo?

Una de las premisas fundamentales en cualquier relación de trabajo, es la voluntad de mantenerse en ella. Dicho de otro modo, nadie puede ser obligado a permanecer en un trabajo en el que no desee estar. En este sentido, quien haya tomado la decisión de retirarse de su puesto de trabajo, debe presentar una carta de renuncia. Como ya lo señalamos, es la forma ideal de dar a conocer formalmente nuestro deseo de dejar la empresa.

Tal como se desprende de las palabras renuncia voluntaria, se deduce que sólo median causas propias del trabajador, sin ningún tipo de presión externa. Por ello, se hace indispensable usar un modelo de carta de renuncia voluntaria, ya que de este modo la empresa tiene la prueba de que no existe ningún tipo de responsabilidad legal de su parte para la renuncia del trabajador.

A través de esta carta, damos a conocer a la empresa que deseamos dejar de trabajar ahí. También, si lo consideramos apropiado, podemos exponer las razones que nos han llevado a tomar esa decisión. Pero, uno de sus principales objetivos es dejar la empresa en los mejores términos.

El tono, debe ser suficientemente cordial como para dejar la puerta abierta a un posible regreso o para que la empresa emita buenas recomendaciones. En un mundo laboral tan competitivo como el de hoy y donde todos nos encontramos interconectados, lo ideal es mantener buenas relaciones.

Para conseguir este efecto, se debe ser cuidadoso en las formas que empleamos para renunciar voluntariamente. Es esencial tomar en cuenta que con nuestra ida, la empresa debe tomar acciones para ocupar la vacante. Es por ello, que al momento de presentar la renuncia debemos procurar minimizar posibles perjuicios a la empresa.

En consecuencia, resultará beneficioso evitar irnos cuando haya más trabajo y por tanto más nos necesiten o salir sin despedirnos. Es importante mantener el profesionalismo en todo momento de la relación laboral, incluso en su punto final.

Cuándo presentar nuestra carta de renuncia voluntaria

Como ya hemos dicho, es importante cumplir con las formalidades, y una de ellas es el tiempo correcto para presentar nuestra carta de renuncia.

Generalmente, existe un período entre la fecha de renuncia y la fecha en la que se hará efectiva. Este lapso, se encuentra establecido por la ley laboral, contrato de trabajo o convenio colectivo, siendo en la mayoría de los casos de quince (15) días. No obstante, dependiendo del tiempo de duración del contrato o lo establecido en el convenio colectivo este lapso puede ser de (15) quince hasta sesenta (60) días. Es de destacar que el tiempo se comenzará a computar desde el momento en que se entrega la carta, de manera que se debe ser cuidadoso en el cálculo. A este lapso se le conoce como preaviso, y resulta importante cumplir con él.

El preaviso permite al empresario cubrirse de los daños que pueda ocasionar un puesto vacante. Es decir, durante ese tiempo puede buscar un nuevo empleado y formarlo para el puesto. Al mismo tiempo resulta beneficioso para que la persona deje todos sus pendientes en la empresa resueltos. Lo cual permitirá una salida organizada y limpia, dejando una buena impresión hasta el último momento.

Por lo anterior, podemos concluir que para lograr una salida ordenada y cordial de la empresa, lo más apropiado es respetar el preaviso. No obstante, si existen imposibilidades para su cumplimiento, también lo dejaremos saber en la carta de renuncia. Esto podría tener como consecuencia que la empresa nos penalice, descontando los días de preaviso que no se hayan dado.

¿Ante quién debemos presentar nuestra carta de renuncia en España?

La carta de renuncia debe presentarse formalmente ante la gerencia o departamento de Recursos Humanos. Esto será así, en caso de que la estructura de la organización lo permita, particularmente si se trata de una empresa grande o con muchos empleados. Si, por el contrario la empresa es pequeña se presentará la carta ante el supervisor o gerente inmediato.

En cualquier escenario, siempre resulta conveniente poner al corriente a nuestro jefe inmediato. La renuncia no debería ser una sorpresa. Antes de efectivamente presentarla, lo adecuado sería conversarlo con nuestro superior y comunicarle la decisión. Con esto evitamos que se nos asignen nuevos requerimientos que probablemente no podamos concluir antes de nuestra partida. Al mismo tiempo, prepara a nuestro supervisor inmediato a tomar las medidas a su alcance para reorganizar la carga de trabajo del departamento.

Otro asunto a tomar en cuenta es determinar el momento apropiado para comunicarle a nuestro jefe la decisión de renunciar. Por evidente que parezca, no es conveniente darle esta noticia previa a una reunión importante, especialmente cuando somos un componente de difícil reemplazo dentro de la organización. Es este sentido quedará de nuestra parte tomar el momento oportuno.

De igual manera, es bueno prepararnos para que la noticia sea tomada de forma negativa, sin que ello implique entrar en discusión con nuestro supervisor. No obstante, podemos  comprender que con nuestra partida dejamos un puesto vacante que cubrir, lo cual implica un pendiente adicional para nuestros supervisores.

Partes de una carta de renuncia

Ahora que ya tenemos claro qué es, cuándo y a quien entregarla el siguiente paso es redactarla. Aquí entran muchas variables a tomar en cuenta. Por ejemplo, si queremos o no exponer los motivos de la renuncia, si cumpliremos el preaviso o no, etc. Pero en líneas generales presentaremos las partes de una carta de renuncia. Recordemos, además de renunciar debemos ser corteses y agradecidos por la oportunidad brindada durante nuestro tiempo en la empresa.

Tomando en cuenta las recomendaciones antes señaladas, puede estructurarse de la siguiente manera:

Fecha:

Encontramos en primer lugar la fecha, la cual no sólo dejará asentada el día de elaboración de la carta, sino que permitirá determinar los días de preaviso. Se estila colocar la ciudad, seguida de la fecha con el formato día, mes y año. Su ubicación suele ser en la parte superior, justificado a mano derecha. Ejemplo:

Madrid, 5 de marzo de 2019

La dirección de la empresa o datos de la persona a la que se dirige (Gerente de Recursos Humanos/Jefe inmediato):

Otro elemento esencial, es que deben reseñarse los datos de la empresa y de la persona que la recibirá. Es recomendable agregar todos los datos posibles sobre del destinatario. Con respecto a la empresa, dirección, código postal, Ciudad y País. En cuanto al Gerente de Recursos Humanos o quien haga sus veces, nombre, apellidos, cargo. Por ejemplo:

D. Ángel Gómez,

Gerente de Recursos Humanos,

El Empresa Inc.,

Avenida 5, cruce entre 2da y 3ra,

89355, Madrid

Saludo:

Es simplemente una breve frase de pocas palabras, seguida de dos puntos con ella rompemos el hielo, ayudándonos a aterrizar la en el asunto de la carta. Al mismo tiempo, nos permite dirigirnos al destinatario de manera educada y formal. Por lo tanto, debemos tener cuidado, y evitar el uso de coloquialismos, ello con total independencia de que exista una estrecha o buena relación con los superiores.

Por ejemplo:

Distinguido Doctor Juan Soto:

Sr. Pablo Mármol:

Identificación del trabajador:

Es indispensable incluir la plena identificación del trabajador, con su nombre y apellidos. Asimismo, número de identificación y datos de contacto (correo electrónico- números de teléfono, etc.). Opcionalmente y muy recomendado indicar el cargo desempeñado en la empresa, así como, los datos de contacto.

Cuerpo de la carta:

Este es el momento en el que planteamos la razón de ser de la carta es decir que renunciaremos. Luego de un breve saludo inicial, pasamos a expresar los motivos por los que estamos elaborando la carta.

El nivel de detalles lo decidirá cada quien, si quiere exponer las razones de su renuncia, un recuento de sus logros en la empresa o extender un agradecimiento. No obstante, se sugiere que el contenido no supere uno o dos párrafos máximos. De manera que a primera vista, no canse al destinatario, y no tome mucho tiempo su lectura con información innecesaria. Después de todo, tampoco queremos hacerle perder el tiempo a los jefes con detalles que solo nos conciernen a nosotros.

El cuerpo de nuestra carta, independientemente de su extensión debe contener:

➞ Inequívocamente, nuestro deseo de renunciar al puesto de trabajo. Después de todo, este es el objetivo principal de la carta.

➞ Expresamente, se debe indicar la fecha exacta de efectividad de nuestra renuncia. O se puede señalar el último día en el que laboraremos. Lo relevante es ser precisos con la fecha en la que efectivamente no trabajaremos más.

➞ También, en caso de no poder dar cumplimiento al preaviso debemos notificar dicha imposibilidad.

Esto puede ser de una manera sencilla, por ejemplo, con la siguiente frase: Además hago de su conocimiento la imposibilidad de cumplir con el preaviso, establecido en la ley o en el contrato o en el convenio colectivo.

A partir de este punto, el contenido variará dependiendo del gusto de cada persona. Es decir, los siguientes aspectos no son obligatorios. Sin embargo, cuando hemos permanecido en la empresa mucho tiempo y ha resultado una experiencia placentera nos vemos tentados a extendernos. Pero debemos recordar, que el objetivo de la carta es renunciar y no extendernos en detalles irrelevantes para ese propósito.

➞ Exponer los motivos o razones por las que se renuncia. Lo importante a tener en cuenta es que no es necesario u obligatorio hacerlo. Pueden exponerse razones familiares, personales, de estudios, cambio de residencia, etc. Si optamos por incluir estos motivos debemos tener en cuenta que no podemos hacer parecer que la empresa es la culpable o responsable de la renuncia. Los motivos expresados nos conciernen a cada uno de nosotros, a nuestra situación o la aparición de una nueva oportunidad.

➞ Podemos mencionar desde cuando estamos trabajando en la empresa. Recordemos que al incluir estas opciones, debemos hacerlo de forma breve o la carta será demasiado extensa.

➞ Opcionalmente e igual queda al libre sentir de cada quien el ofrecerse para entrenar brevemente a la persona que cubrirá la plaza vacante. Se entiende que este tipo de compromisos solo podemos asumirlos teniendo claro quién ocupará la vacante. Y por supuesto que media en este sentido que tan ameno fue el ambiente laboral. Por estas razones, queda a disposición de cada quien ofrecer este último gesto.

➞ Queda también a discreción de cada quien, incluir un agradecimiento por la oportunidad brindada y la experiencia obtenida o por el tiempo en la empresa.

Ejemplo de una carta de renuncia

Por medio del presente, deseo hacer de su conocimiento mi decisión de renunciar a mi cargo como (colocar el cargo se estuvo ejerciendo), el cual vengo desempeñando desde colocar fecha de en fue contratado). Por lo que, a partir de la fecha (colocar la fecha en que iniciará la renuncia, es importante tomar en cuenta el lapso de preaviso, en caso de que cumplamos con él), finalizaré mi relación laboral con la empresa.

Mi renuncia obedece a (como ya señalamos, depende de que cada decida dar las explicaciones necesarias, por lo general para no entrar en detalles se coloca , por motivos personales o profesionales) . Quiero hacer propicia la oportunidad, para agradecer la confianza depositada en mí durante los _____años que he formado parte de esta empresa.

Asimismo, le informo que cumpliré con el aviso de ____ días al que estoy sujeto por (ley o por contrato o convenio colectivo).

Despedida: es una frase breve, que permite mantener la cordialidad utilizada a lo largo de la carta. No debe ser demasiado adornada. Entre las más comunes encontramos las siguientes:

Atentamente,

Respetuosamente,

Se despide atentamente,

Sin otro particular, atentamente,

Firma:

Consideraciones especiales sobre la firma: se recomienda que la firma sea la utilizada en documentos legales, de identidad, etc., ello porque esta carta puede ser usada para dirimir problemas legales y lo mejor es que cumpla las formalidades.  Probablemente, nunca sea necesaria para estas situaciones pero es mejor prevenir.

La firma puede ubicarse en la parte inferior izquierda, de manera que el destinatario, pueda firmarla en señal de recibido y leído.

Finalmente, se deben hacer dos ejemplares o un original con su copia, para que nos quede constancia del recibido por la empresa.

Tono cordial de despedida

Aunque parece evidente, nunca está de más recordar que a lo largo de la carta se debe mantener un tono cordial y formal. Esto es así para todos los casos, aunque en ese empleo la experiencia no haya sido del todo buena. Se trata de demostrar en todo momento que somos personas de alto nivel profesional.

Lo esencial aquí además de informar que no trabajaremos más ahí, es dejar la puerta abierta a otras oportunidades. Imaginemos, que transcurrido el tiempo nos encontremos con las personas con las que trabajamos en esa empresa, y que puedan ser los nuevos supervisores o compañeros de trabajo en la empresa donde siempre soñamos trabajar.

Dejar una buena impresión en nuestros colegas siempre nos facilitará las cosas en caso de requerirlo, es cuestión de buenas relaciones.

Finiquito por renuncia voluntaria

Una vez que la renuncia se hace efectiva, la persona tiene derecho a que la empresa le pague su finiquito por renuncia voluntaria. Este finiquito debe contener las cantidades adeudadas hasta el último día de trabajo prestado. Es decir, la empresa debe pagar: salario hasta el último día de trabajo, vacaciones pendientes de disfrutar, horas extra en caso de que se hayan realizado, y otros conceptos que se hayan incluido en el contrato en cada caso particular.

En otras palabras, la renuncia no implica de modo alguno que no dejaremos de percibir el pago de los conceptos justamente laborados.

Baja voluntaria y desempleo

Es de destacar que cuando un trabajador renuncia voluntariamente a su trabajo, no tiene cobrará el paro. Esto es así, ya que este tipo de prestación está destinada a aquellos trabajadores que se encuentran desempleados por razones ajenas a su voluntad, es decir por despido, fin de contrato, etc.

Antes de renunciar…

Reiteramos una vez más, que la decisión de renunciar a un puesto de trabajo, con independencia de nuestra percepción sobre la experiencia, debe ser muy consiente. Meditar sobre sus implicaciones, por lo que siempre recomendamos tener una alternativa ya asegurada.

La carta de renuncia debe ser precisa y concisa, siempre dirigida es dar a conocer que ya no trabajaremos en la empresa. Siendo lo más formales y cordiales posibles, teniendo en mente la posibilidad de futuros encuentros profesionales con quienes trabajamos actualmente.

Podemos elegir qué tipos de detalles dar a conocer sobre los motivos que nos llevaron a renunciar. En este sentido existen diferentes elementos que podemos agregar o de los que podemos prescindir a la hora de redactar nuestra carta.

Recordemos que esta carta puede ser utilizada como medio probatorio en una eventual disputa legal. Es por ello, que debe ser formal y estar debidamente fechada, firmada tanto por el trabajador como por el destinatario en señal de recibida. Asimismo, debe ser clara en cuanto a los términos de la renuncia, para que sea inequívoca la voluntad del trabajador.

Lo ideal es seguir las formalidades, es decir, no irse de la empresa sin despedirse o cuando más nos necesiten. Y si no existe más remedio que una pronta partida, que por lo menos sea lo más elegante y profesional que esté en nuestras manos.

Ahora, ya estamos listos para elaborar nuestra renuncia, con optimismo hacia nuevas oportunidades profesionales y personales.